El Sevilla FC volvió al trabajo en la Ciudad Deportiva Ramón Cisneros para encarar la final para evitar el descenso ante la Real Sociedad.
El lunes espera una cita de las que aprietan, con el Sánchez-Pizjuán como escenario y la necesidad de salir del descenso. García Plaza sabe que no queda otra que competir, sumar y empezar a cambiar la cara del equipo. La semana arranca con tensión, pero también con la obligación de creer.
En la sesión no estuvieron con el grupo Sow ni Suazo, ambos con trabajo en el gimnasio.
Los dos se marcharon tras la charla inicial para seguir con sus respectivas recuperaciones.
La buena noticia puede llegar con el lateral, que apunta a volver mañana al entrenamiento con sus compañeros.
El hombro parece ir mejor y en el club confían en que pueda estar pronto disponible.
El momento más especial de la mañana lo puso Jesús Navas. El palaciego se pasó por la ciudad deportiva para estar cerca del equipo en un momento complicado. Saludó uno a uno a los jugadores, como quien sabe lo que pesa ese escudo y lo que se juega el Sevilla.
No hizo falta mucho más: su presencia ya fue un empujón para todos.
Con ese respaldo, el Sevilla prepara una final más, esta vez ante la Real Sociedad.
El equipo necesita hacerse fuerte en casa y darle una alegría a una afición que volverá a empujar.
García Plaza busca una reacción inmediata, de esas que cambian dinámicas y devuelven confianza.
El lunes, Nervión dictará sentencia en una noche que puede valer mucho más que tres puntos.
